
Cómo lograr una curado adecuado con luz UV para la impresión textil de alta precisión
Cuando se imprime en tela, el curado con luz UV no se trata simplemente de iluminar el material con luces brillantes. Se trata, en realidad, de procesos químicos. Si la tinta no reacciona de manera adecuada en el instante en que llega a la tela, se producen manchas y las líneas nítidas se convierten en algo borroso. Por eso diseñamos arranjos especiales de lámparas, para asegurarnos de que las impresiones permanezcan nítidas y en el lugar correcto.
Ajuste de la luz a la tinta
Lo importante es que la lámpara debe “comunicarse” con los fotoiniciadores presentes en la tinta. Si las longitudes de onda no coinciden, se desperdicia energía. Consideramos la velocidad a la que se mueve el transportador y seleccionamos la potencia y la longitud del tubo correspondientes. Si aumentamos la velocidad para producir más, necesitamos más potencia para que la tinta se cure antes de que la tela salga de la cámara. También dedicamos mucho tiempo a ajustar la tensión eléctrica. Si el arco eléctrico no es estable, se produce parpadeo. Y ese parpadeo causa líneas irregulares en la tela, lo cual arruina todo el lote de productos.
El problema del calor
Las lámparas UV generan mucho calor. En el mundo textil, eso es un problema. Demasiada radiación infrarroja puede dañar las telas sintéticas o hacer que estas se encogan. Para evitarlo, utilizamos combinaciones específicas de vidrio de cuarzo. Estas combinaciones actúan como filtros, bloqueando el calor pero permitiendo que las ondas UV-A o UV-C pasen sin problemas.
Es necesario encontrar un equilibrio: se quiere alta intensidad para acelerar la producción, pero eso ejerce mucha presión sobre los sistemas de enfriamiento. Si el sistema de enfriamiento no es suficiente, las lámparas se dañarán rápidamente.
Hacer que funcione en su taller
Nadie quiere que su línea de producción se detenga durante una semana mientras intentan solucionar algún problema. Por eso diseñamos estas unidades para que puedan reemplazar fácilmente las lámparas existentes. Se adaptan a los marcos ya existentes y utilizan conectores estándar, por lo que basta con conectarlas y seguir trabajando.
Pero hay un problema: el polvo. Los talleres textiles están llenos de polvo. Si este polvo se acumula en los tubos UV, se generan puntos calientes que pueden dañar los tubos. Por eso nos preocupamos mucho por los sellos que protegen los tubos. Aun así, por mejor que sea el sello, es necesario mantenerlos limpios. Una simple limpieza es la única forma de asegurarse de que las lámparas funcionen correctamente durante toda su vida útil.